20.3.26

Mancebos (Calle de los) y Angosta de los Mancebos (Calle de los)


Fotos CC BY-SA Osiliab

Va la primera de la plaza de los Carros a la calle de la Morería; la segunda, de la calle de los Mancebos a la de Bailen. En ambos casos, Distrito 1 (Centro). Barrio de Palacio. 

Nos encontramos con el único caso que queda en la villa en la que dos calles del mismo nombre se distinguen por su anchura. Y en ambas los nombres han mutado a lo largo del tiempo. La calle de los Mancebos en su día se conoció como de los Dos Mancebos. Y la Angosta también se llamó del Estudio Vieja, como atestiguan los planos de Espinosa (1769) y Tomás López (1785). 

Hay dos tradiciones que pretenden dar explicación al nombre de estas calles. La primera indica que aquí estuvieron presos, en el palacio de Pedro Lasso de Castilla, dos mancebos que lanzaron en Palencia una teja a la cabeza del rey Enrique I, lo cual le provocó la muerte. (Algo absolutamente legendario, pues el rey, que apenas contaba trece años cuando murió, lo hizo de forma accidental, eso sí, a causa de una pedrada mientras jugaba con otros críos de su edad). La segunda, más prosaica pero, según Peñasco y Cambronero, más verosímil, dice que el caballero antes mencionado hospedaba en las estancias de su palacio que daban a esta calle a los pajes o mancebos que lo servían. 

Répide, que considera “vulgar” esta segunda explicación, cuenta una divertida historia sobre la Angosta protagonizada por él mismo. Dice que pocos años antes de escribir sus artículos sobre las calles de Madrid se encontró, paseando por esta zona, que el cartel que indicaba el nombre de la vía se había rotulado como “Calle de Angosta de los Mancebos”. Con su habitual retranca, se dio prisa en publicar un artículo en el que se preguntaba “quién era ese señor Angosta a que parecía referirse el letrero”. Apenas tardó unas horas en recibir una carta del entonces alcalde de Madrid, Alberto Aguilera, lamentándose de tal “desafuero gramatical” e informando de que había dado orden de subsanarlo, algo que, otra vez según Répide, ocurrió aquel mismo día.

Al comienzo de la calle de los Mancebos, aún con la portada de la iglesia de San Andrés a la vista, se puede apreciar, tras una reja, un pequeño fragmento de la muralla cristiana de la villa.

13.3.26

Mallorca (Calle de)

El Torrent de Pareis, en la Serra de Tramuntana

Entre la calle del Doctor Fourquet y la Ronda de Atocha. Distrito 1 (Centro). Barrio de los Embajadores. 

La calle de Mallorca de la que hablan Peñasco y Cambronero no es esta, que en su época no existía, sino la actual del Doctor Castelo, donde ya se mencionó esta circunstancia. La que nos ocupa, más cercana al casco antiguo de la villa, se formó mucho más tarde. En el plano de Ibáñez de Ibero (1875) lo que se ve aquí es una especie de descampado. En el de Facundo Cañada (1900) ya se aprecia, cercana al “Lavadero del Hospital”, al menos proyectada. Muy poco después se debió de abrir, pues su fecha de entrada en el nomenclátor municipal es el 11 de noviembre de 1902. 

Mallorca, la mayor de las Baleares con sus 3604 km2, es una bella muestra del paisaje mediterráneo -magníficas calas, pueblos preciosos, cuevas inolvidables, el tranvía de Sóller-, muchas veces empañada por un turismo excesivamente masificado y con ciertas costumbres más que olvidables. Sin embargo, merece ser visitada al menos una vez en la vida. Tiene cerca de un millón de habitantes y las localidades más pobladas son Palma, con más de cuatrocientos mil y Calviá, Manacor, Marratxí, Llucmajor e Inca, todas con más de treinta mil.

6.3.26

Maldonado (Calle de)

Los comuneros Padilla, Bravo y Maldonado en el patíbulo, por Antonio Gisbert
(Palacio de las Cortes, Madrid)

Entre las calles de Serrano y de Francisco Silvela. Distrito 4 (Salamanca). Barrios de Lista y de la Castellana. 

El 24 de abril de 1871 bautizó el Ayuntamiento esta calle, cercana a las de los otros dos apellidos que siempre se recuerdan al mencionar uno de estos: el de Bravo y Padilla, junto con Maldonado, los tres comuneros. Francisco Maldonado, nacido en Salamanca en 1480, fue el jefe de las milicias comuneras de su ciudad (la célebre Casa de las Conchas era la solariega de su familia). En realidad él no encabezó en primer lugar esas fuerzas, sino su primo Pedro Maldonado, regidor de la ciudad, pero también muy relacionado con uno de los principales colaboradores de Carlos I, esto es, del enemigo. Por ello el mando pasó a Francisco, que, derrotado en Villalar el 23 de abril de 1521, fue ejecutado al día siguiente junto a Bravo y Padilla. Por su parte, la Casa de las Conchas fue desmochada en castigo por esta rebelión y su torre principal perdió gran parte de su altura.

27.2.26

Maldonadas (Calle de las)

La calle de las Maldonadas, en el plano de Espinosa de los Monteros (1769); 
el "Tapón del Rastro" está marcado con los números 71-IX

Entre la plaza de Cascorro y la calle de Toledo. Distrito 1 (Centro). Barrio de los Embajadores. 

Nos encontramos en pleno centro de la villa, al lado de Rastro, en uno de sus accesos naturales. Por tanto, es una de las calles de nombre ancestral; curiosamente, Peñasco y Cambronero indican que en el plano de Texeira no lo tiene y no es así, pues aparece rotulada como de la Pasión. Lo propio pasa en el plano de Chalmandrier, de 1761. Indican también que en el de Espinosa ya posee la denominación actual, pero que además incluye, haciendo una forzada escuadra, la que se conoció como calle del Cuervo, hoy desaparecida, que era una de las que bordeaba el llamado “Tapón del Rastro”, derribado para abrir la plaza de Cascorro.

Nuestra calle, en el plano de Texeira (1656), entonces con el nombre de "la Pasión"

¿De donde viene el nombre? De dos hermanas apellidadas Maldonado, muy pías, quienes, según la tradición, fundaron el beaterio de San José, en la calle de Atocha, junto a la venerable Antonia de Cristo.

20.2.26

Malcampo (Calle de)


Entre las calles de Vinaroz y de Marcenado. Distrito 5 (Chamartín). Barrio de la Ciudad Jardín. 

Hasta la Prosperidad nos desplazamos para llegar a esta calle, que el 1 de enero de 1887 recibió el nombre de los Olivares, el cual cambió poco después, el 2 de marzo del mismo año, y desde entonces está dedicada a un marino y político andaluz. José Malcampo y Monge nació en la localidad gaditana de San Fernando el 13 de enero de 1828. Se enroló en un buque de la Armada para hacer carrera en ella y en 1868 era capitán de una fragata cuando estalló la Revolución que destronó a Isabel II. Al haberla apoyado, ascendió con rapidez y en 1869 era ya contraalmirante. Una vez Amadeo de Saboya en el trono, fue primero senador y, durante unas semanas del año 1871, presidente del Gobierno, a pesar de carecer por completo de experiencia política. También fue ministro de Marina. Después abandonó la política y ocupó el cargo de capitán general de Filipinas entre 1874 y 1876. Murió en Sanlúcar de Barrameda el 23 de mayo de 1880.

13.2.26

Málaga (Calle de)

La torre de la catedral de Málaga, desde la calle Salinas
(Foto del autor de estas palabrillas, del año 2016)

Entre las calles de Fernández de la Hoz y de Zurbano. Distrito 7 (Chamberí). Barrio de Ríos Rosas.

Aunque nuestra calle existe oficialmente desde 1887 (como Calle Nueva (Particular) desde el 1 de enero de ese año y con el nombre actual desde el 2 de marzo) nuestros cronistas de cabecera apenas reparan en ella. Peñasco y Cambronero ni siquiera la incluyen en su relación y Répide se limita a decir que, en su época, solo tenía una casa construida cuya entrada principal, además, estaba por la calle de José Abascal. Cierto es que en el plano parcelario de 1929 aún siguen viéndose solo dos casas, así que hasta bastante más tarde no se urbanizó. 

¿Qué decir de Málaga, sino que es una de las ciudades más bellas que existen? También una de las más pobladas de Andalucía y de España, con casi seiscientos mil habitantes en 2025. Así que, mejor que dar aquí una relación de todo lo que merece la pena en ella, os invito a visitarla para descubrirlo por vuestra cuenta.

6.2.26

Máiquez (Calle de)

Isidoro Máiquez, por Goya
(Museo del Prado, Madrid)

Entre las calles de Jorge Juan y del Doce de Octubre. Distritos 3 (Retiro) y 4 (Salamanca). Barrios de Ibiza y de Goya. 

Calle del Ensanche en su zona suroriental, a la que dan importantes edificios (los hospitales Oncológico y Materno Infantil del Gregorio Marañón, la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre…) cuyas entradas están en otras vías, así que solo se hará esta breve referencia aquí. Como sucedió con tantas calles del Ensanche, recibió su nombre el 21 de julio de 1880 y fue el de un gran actor de finales del siglo XVIII y comienzos del XIX. Isidoro Máiquez nació en Cartagena el 17 de marzo de 1768 en el seno de una familia de cómicos. A pesar de la oposición de su padre, continuó con la tradición y se presentó en el Teatro del Príncipe de nuestra villa en 1791. Estuvo pensionado por el Gobierno para marchar a París y estudiar allí con el célebre actor François Joseph Talma, a quien admiraba especialmente. Vuelto a España, aparte de sus méritos como intérprete, se le debe un reglamento con el que pretendía fijar una serie de normas y cambios en la escena madrileña. Tras la guerra de la Independencia tuvo serios conflictos con la tiranía de Fernando VII, lo que le valió el destierro, primero a Ciudad Real y luego a Granada, donde murió el 18 de marzo de 1820. Estuvo casado con la también actriz Antonia Prado.

30.1.26

Magdalena (Calle de la)

Foto CC BY-SA Oilisab

Entre las plazas de Tirso de Molina y de Antón Martín. Distrito 1 (Centro). Barrio de los Embajadores.

Nos encontramos en una de las calles más conocidas del casco antiguo de la villa, de nombre ancestral. Viene este de un convento que se fundó cerca de donde acaba, en lo que hoy es el número 30 de la calle de Atocha. Cuando esto era campo y por aquí pasaba el camino que iba hacia los atochares se levantó una ermita dedicada a Santa María Magdalena. Fue el limosnero mayor de Felipe II, Luis Manrique de Lara, quien compró los terrenos para fundar en 1539 el convento antes mencionado, que recibió el mismo nombre, de la Magdalena, y fue derribado en 1836 pero cuyo recuerdo quedó en la denominación de esta vía. Otro convento que ya no existe, el de la Merced, hacía en su día que nuestra calle comenzara en la del Duque de Alba; con su desaparición se abrió la plaza de Tirso de Molina y se le hurtó su primer tramo. 

Puerta del antiguo palacio de los marqueses de Perales
(Foto de un servidor)

Nuestros cronistas hablan de varios edificios interesantes aquí ubicados, como por ejemplo el Teatro Variedades, que estuvo en el número 40 y que, a pesar de su modesto tamaño fue escenario de las actuaciones de las principales figuras del teatro del siglo XIX, hasta que un incendio acabó con él en 1888. También mencionan que aquí vivieron Cervantes (en el número 21) y Alberto Aguilera (una placa colocada por el Ayuntamiento en el número 6 lo recuerda). Pero quizá el más interesante es el antiguo palacio de los marqueses de Perales, del primer tercio del siglo XVIII, sito en el número 10, que hoy es la sede de la Filmoteca Española y muestra una de las magníficas portadas típicas del barroco castizo madrileño debida a Pedro de Ribera.

23.1.26

Magallanes (Calle de)

Comienzo de la calle de Magallanes en el plano de Facundo Cañada (1900)
Se aprecian los cementerios que había por la zona (núms. 203, 204 y 209)

Comienza en la calle de San Bernardo y termina como fondo de saco, ante el acceso a la Mancomunidad de San Cristóbal. Distrito 7 (Chamberí). Barrio de Arapiles. 

En el proyecto inicial del Ensanche esta calle iba a ser mucho más larga de lo que es, pues se pretendía que acabase en la actual avenida de la Reina Victoria, tal y como se aprecia en el plano de Nuñez Granés. Sin embargo, se quedó como se quedó y, en sus orígenes, no fue otra cosa que el sórdido acceso a los numerosos cementerios que hubo por aquella zona, una vez que se decidió que ya no se enterrase en las iglesias. Fue Carlos III quien adoptó tal medida en 1787, pero poco caso se hizo de ella y tuvo que ser el rey intruso, José Bonaparte, quien propiciara la creación de cementerios fuera de la cerca de la villa. 

Junto a nuestra calle hubo nada menos que tres, todos ellos construidos en la primera mitad del siglo XIX y clausurados en 1884. Algunos se mantuvieron hasta la época en la que Répide escribió sus artículos sobre nuestras calles, esto es, hacia 1925 (incluso algo más, pues todavía hay gente viva que ha conocido el “campo de las calaveras” por la zona de Cea Bermúdez). 

Donde hoy se cruza nuestra calle con la de Arapiles estuvo el cementerio General del Norte, el primero que se construyó (en 1809) y también el primero en desaparecer, pues en el mencionado plano de Núñez Granés, elaborado en 1910, ya no se ve. Allí estuvo enterrado Larra, entre otras personas ilustres. Répide se lamenta de la pérdida en la fosa común de los restos de muchas ellas. Aquí se levantó después una gran cochera del servicio de tranvías, algunas de cuyas vías de acceso aún se podían ver en los años 70 del siglo pasado asomando entre el asfalto de nuestra calle. 

Un poco más allá, en el cruce con Fernández de los Ríos, se hallaba el segundo de los camposantos, el de la Sacramental de San Ginés y San Luis, creado en 1831 y muy ampliado quince años después. También albergó la sepultura de personajes célebres, como los escritores Hartzenbusch y Bretón de los Herreros. 

Por último, en la actual calle de Donoso Cortés y casi contiguo al anterior, estuvo el cementerio de la Patriarcal, alzado en 1849 y donde fueron enterrados los célebres músicos Gaztambide y Eslava, así como el poeta Manuel José Quintana, cuyo mausoleo, erigido por suscripción popular, se trasladó a la Almudena tras la clausura. Aquí Répide se hace el misterioso y alude a un “miserable” personaje responsable de la destrucción y el saqueo prematuros de este camposanto. ¿A quién se referirá…? 

Retrato (anónimo) de Fernando de Magallanes
(Museo Naval, Madrid)

El 6 de febrero de 1860 otorgó el Ayuntamiento a esta calle el nombre del marino portugués Fernando de Magallanes (o Fernão de Magalhães), nacido probablemente en Oporto hacia 1480. En 1519 emprendió, al servicio de Carlos I, la expedición cuyo propósito era abrir una nueva ruta comercial a través del Pacífico y acabó convirtiéndose en la que demostró que la Tierra es redonda al ser la primera que circunnavegó nuestro planeta. Murió en combate, en la isla de Mactán (Filipinas), el 27 de abril de 1521. Como ya sabemos, fue Juan Sebastián Elcano el que llegó a Sanlúcar de Barrameda con los supervivientes en septiembre de 1522 culminando la aventura. 

Como curiosidad, indiquemos que hubo otras dos calles en Madrid que se llamaron así, de Magallanes. Una fue la actual calle de Santander, que en tiempos se consideró una especie de prolongación de la que nos ocupa -aunque en realidad lo era de la Vereda de Amaniel, pero ya se hablará de esto cuando lleguemos a esa vía- y de la se independizó el 28 de diciembre de 1944. La otra, la que hoy se llama de la Veza, en Tetuán, primero estuvo dedicada a Antonio García Quejido (1856-1927), uno de los fundadores del PSOE, y luego, durante algo menos de un año (entre el 14 de noviembre de 1947 y el 6 de agosto de 1948) se denominó de Magallanes. 

Y oficialmente también existe un callejón de Magallanes, que en realidad es el lado este de la conocida como plaza del Teniente de Alcalde Pérez Pillado, entre las calles de Lucio del Valle y de Eustaquio Rodríguez, no muy lejos del lugar donde se encuentra la calle de la que hemos hablado.

16.1.26

Maestro Vives (Calle del)

Amadeu Vives, por Ramón Casas (c. 1897-99)
(Museu Nacional d'Art de Catalunya, Barcelona)

Entre las calles de O'Donnell y del duque de Sesto. Distrito 4 (Salamanca). Barrio de Goya. 

Esta pequeña vía del Ensanche Este primero formó parte de la vecina calle de la Fuente del Berro, pero quedó separada de ella con la construcción de la nueva Casa de la Moneda. Entonces, el 6 de agosto de 1949, fue dedicada a Amadeu Vives, compositor nacido en la localidad barcelonesa de Collbató el 18 de noviembre de 1871. En 1891 fundó, junto a Lluís Millet el Orfeó Català. Se dedicó al teatro lírico desde entonces. Tras estrenar alguna ópera, se trasladó a Madrid, donde representó zarzuelas de gran éxito, como Don Lucas del Cigarral (1899), Bohemios (1905), Maruxa (1913) o Doña Francisquita (1923). También compuso obras vocales y publicó algunos escritos. Murió en nuestra villa el 2 de diciembre de 1932.

9.1.26

Maestro Victoria (Calle del)

Primera página de la Missa alma redemptoris,
de Tomás Luis de Victoria
(Impresa en Madrid por Juan Flandro, 1600)

Entre la plaza de Celenque y la calle de Preciados. Distrito 1 (Centro). Barrio de Sol. 

Varios apelativos ha tenido nuestra calle a lo largo de los tiempos. El ancestral fue el de Capellanes, con el que ya aparece en el plano de Espinosa. El nombre, según nuestros cronistas de cabecera, viene de tener allí su residencia los capellanes mayores del monasterio de las Descalzas. Répide da más detalles y nos dice que primero estuvo allí el Hospital de la Misericordia, que, al parecer, tenía la obligación de sostener con sus rentas a las religiosas del monasterio. Tras llevar un tiempo sin cumplir con ello, los capellanes se sintieron autorizados a ocuparlo y convertirlo en su morada. 

También nos cuentan nuestros cronistas que por aquí anduvo un célebre salón de baile, tanto que en cierta época decir en Madrid “vamos a Capellanes” era sinónimo de ir a pasar un buen rato. Después, en su solar estuvo el teatro Cómico, en el que reinaron, como ya se ha comentado por estas páginas, los celebérrimos Loreto y Chicote

Pero si hoy en día es famosa esta calle es por el espectáculo navideño que montan unos grandes almacenes todos los años y al que cualquiera que haya tenido hijos en las últimas décadas habrá acudido sin duda. 

Al comienzo de este artículo se ha indicado que la calle tuvo varios nombres. El 12 de julio de 1901 lo trocó por el de Mariana Pineda, la heroína liberal martirizada durante la década ominosa, la tiranía de Fernando VII. Tras la guerra civil su presencia aquí no debió de parecer adecuada al concejo franquista, que el 27 de junio de 1941 la denominó como la conocemos hoy en día.

Tomás Luis de Victoria, uno de los músicos más importantes de España, nació en Ávila hacia 1548. En su ciudad natal fue niño del coro catedralicio. Luego marchó a Roma, donde pasó bastantes años al servicio de la emperatriz viuda María, hija de Carlos V, y conoció a Palestrina, a quien sucedió como maestro de capilla del Seminario Romano. Aunque pasó algunos años en Madrid volvió a Roma, hasta que definitivamente la emperatriz regresó a nuestra villa para ingresar en el convento de las Descalzas. Tiene, por tanto, su lógica que esta calle, tan cercana al convento, lleve su nombre. Allí siguió Victoria como capellán de María hasta la muerte de esta, en 1603, y luego como simple organista. Murió en Madrid el 27 de agosto de 1611.

2.1.26

Maestro Tellería (Calle del)


Entre las calles de Lope de Vega y de las Huertas. Distrito 1 (Centro). Barrio de las Cortes. 

Calle de apertura reciente, parte en dos la manzana en la que hoy están el Ministerio de Sanidad y otros edificios, alguno residencial, el que alberga el Consejo Económico y Social y la sede del sindicato Comisiones Obreras. Tan reciente que fue el 6 de agosto de 1948 cuando el Ayuntamiento le puso el nombre de Juan Tellería Arrizabalaga, compositor nacido en la localidad guipuzcoana de Cegama el 12 de junio de 1895. Aunque escribió mucha música, entre ella bastantes zarzuelas, es conocido sobre todo por ser al autor del Cara al sol, el himno de Falange Española, al parecer basado en una pieza suya titulada Amanecer en Cegama. Murió en Madrid el 26 de febrero de 1949.