26.8.22

Gran Capitán (Glorieta del)

Grabado de Bartolomé Vázquez según un dibujo de José Jimeno
aparecido en Retrato de españoles ilustres (1791)

Entre las calles de Alberto Aguilera y del Conde Duque. Distrito 1 (Centro). Barrio de la Universidad.

Curioso caso el de esta glorieta. Podríamos pensar que abarca todo el cruce de la calle de Alberto Aguilera con el eje que forman las del Conde Duque y Vallehermoso, pero no es así. Parece ser que el Ayuntamiento solo considera como tal la esquina que hace la calle de Alberto Aguilera con la acera de los pares de la calle del Conde Duque, pero ni tan siquiera nuestra glorieta puede reclamar ese edificio de fachada curva. Su portal es, en realidad, el número 11 de la calle de Alberto Aguilera. Así que nos encontramos con una vía pública que existe (hay una placa con su nombre en el edificio recién mencionado) pero que no tiene portales. En ella no vive nadie, no hay tiendas… Solo existe en el nomenclátor oficial del Municipio, que la incorporó el 4 de mayo de 1931. En cuanto al personaje al que recuerda, acabamos de hablar de él en la calle de Gonzalo de Córdoba y allí remitimos.

19.8.22

Grafal (Calle de)

(Foto CC BY-SA Luis García, Zaqarbal)

De la plaza de Segovia Nueva a la Cava Alta. Distrito 1 (Centro). Barrio del Palacio. 

En tiempos nuestra calle se llamó del Azotado (de hecho, durante unos pocos días de comienzos de 1835 compartió tal denominación con la actual). No hay que pensar mucho para deducir que el origen del nombre está en algún individuo que sufrió tal castigo. Si bien Peñasco y Cambronero no dan detalles al respecto, Répide es algo más explícito e incluso le pone nombre, Hernán Carnicero. Lo que no nos dice es cuál fue su delito; sí que vivía en esta calle y se sintió tan humillado al pasar frente a su casa de tal guisa (sufriendo los varetazos subido en un pollino) que primero la vendió y más tarde le prendió fuego causando un gran destrozo y dejando su apelativo durante bastante tiempo cuando se reedificaron las viviendas y se formó de nuevo la calle. 

Desde el 11 de enero de 1835 se llama de Grafal. Lo cierto es que la denominación es errónea, pues en realidad se refiere al marqués consorte de Rafal, que por aquí tenía su morada. Antonio de Heredia y Bazán, nacido en Sigüenza el 10 de septiembre de 1687, se casó con Antonia de Rocamora y Heredia, marquesa de Rafal, el 27 de octubre de 1743 y fue entonces cuando adquirió el título. Unos años después, en noviembre de 1747 se convirtió en corregidor de Madrid, cargo que ocupó hasta su muerte, el 9 de mayo de 1753; se le deben el terraplenado de la cercana Cava Alta (que, no olvidemos, en su origen fue un foso) y el ensanche de la tampoco muy lejana plaza de Puerta Cerrada.