30.8.19

Ercilla (Calle de)

Alonso de Ercilla, por El Greco
(Museo del Hermitage, San Petersburgo)

Entre los paseos de las Acacias y de Santa María de la Cabeza. Distrito 2 (Arganzuela). Barrio de las Acacias. 

A mediados del siglo XIX se abrió y se rotuló esta calle en la incipiente zona industrial de las Peñuelas, dedicada a un eminente literato y hombre de acción madrileño. Alonso de Ercilla y Zúñiga nació en nuestra villa el 7 de agosto de 1533. Al servicio del futuro rey Felipe II desde niño, viajó por Europa siguiéndolo. En Londres se encontraba cuando conoció a Jerónimo de Alderete, a quien acababan de nombrar adelantado de Chile. Allí marchó con él en 1556 y en los seis años que duró su estancia en las Indias participó en numerosos hechos de armas y expediciones de exploración, durante los cuales se fue empapando de la historia tanto de la conquista como de los hechos pretéritos de aquellas tierras. Fruto de ese trabajo fue su poema épico La Araucana, en realidad la única obra que escribió y que publicó en tres partes entre 1569 y 1590. A la vez siguió sirviendo a su rey en diferentes misiones diplomáticas. Murió en Madrid el 29 de noviembre de 1594 y sus restos fueron trasladados al convento de San José de Ocaña, donde está enterrado.

23.8.19

Encomienda (Calle de la)


Entre las calles del Mesón de Paredes y de los Embajadores. Distrito 1 (Centro). Barrio de los Embajadores. La travesía va de las calles de Juanelo a la de la Encomienda. Iguales distrito y barrio que la calle.

Cuando no había llegado aún la villa a estos pagos, hubo por aquí una casa de campo que perteneció a Pedro Núñez, maestre de la Orden de Santiago. A su muerte, la donó a una de las encomiendas de la Orden. Sin embargo, el condestable Álvaro de Luna se hizo con finca y casa de campo y, cuando cayó en desgracia, fue desposeído de ellas. La casa, abandonada, se arruinó, aunque se conservó su puerta, con el escudo de Santiago sobre ella. Más tarde los hermanos Abad (véase la calle de los Abades) compraron el terreno, aunque conservaron la heráldica fachada. Cuando mucho tiempo después el terreno se parceló para ser urbanizado, la calle que se abrió aquí recibió el nombre con el que la conocemos, que ya aparece en el plano de Texeira.

Répide nos señala que en esta calle estuvo uno de los primeros cines de la villa de Madrid, a comienzos del siglo XX. Quizá ya no es una «de las más animadas e importantes» de la zona, pero conserva el encanto que le da su cercanía al Rastro. Quien esto escribe recuerda además casa Cayetano, que allí estaba, donde se consumían las cervezas según calificación: «notable», «sobresaliente» y «matrícula de honor», en función de la capacidad de la jarra. Borriquerías de jóvenes…

Sobre la travesía dicen Peñasco y Cambronero que en tiempos se llamó del Sacramento, sin que den más explicaciones sobre ello salvo que así está rotulada en el plano de Espinosa.