6.11.06

Abades (Calle de los)

Un borriquillo milagroso...
Entre las calles de Embajadores y del Mesón de Paredes. Distrito 1 (Centro). Barrio de los Embajadores.

En esta calle, o casi mejor en el paraje que hoy en día es ocupado por esta calle, tenían su residencia dos hermanos apellidados Abad, Don Rodrigo y Don García, hijosdalgo, ricos y virtuosos, regidores de la Villa, que al morir dejaron sus bienes a los pobres. Parte de estos bienes pasaron a poder del convento de religiosos teati­nos establecido por el padre Plácido Mirto en la calle del Oso el año 1644. Muy pobre era el convento, y hubiese perecido por la poca caridad de los vecinos del contorno si la ayuda divina no hubiese llegado en forma de borriquillo. Pedro de Répide cuenta la gra­ciosa leyenda según la que un borriquillo se paró en la puerta de la lujosa mansión de los Abades sin que hubiese manera de moverlo de ahí. Sabida por los piadosos hermanos la extrema pobreza de los religiosos de San Caye­tano, utilizaron el jumento para cargar las vituallas que como limosna iban a entregar a los teatinos y el animal, sin que nadie lo azuzase ni guiase se dirigió a todo correr hacia el convento.