7.11.06

Academia (Calle de la)

Sede de la Real Academia Española

Entre las calles de Ruiz de Alarcón y de Alfonso XII. Distrito 3 (Retiro). Barrio de los Jerónimos.

Esta calle forma parte del barrio de los Jerónimos, urbanizado en el último cuarto del siglo XIX. Antes, sus terrenos pertenecían al Real Sitio del Buen Retiro, y fueron vendidos por Isabel II para levantar viviendas en ellos, no sin una fuerte contestación política y ciudadana. Esta calle en con­creto se nombró de la Academia porque en ella se previó la instalación de la Real Academia Española, hecho que se verificó en 1894.

La Real Academia Española (éste es su nombre real, no hay que añadir de la Lengua) es la más antigua de las Reales Academias que hoy en día forman el Instituto de España. La idea de la creación de una institución que velase por la pureza de la lengua castellana surgió a principios del siglo XVIII, siguiendo el influjo francés que Felipe V trajo a España. Colbert había impulsado en 1665 la Academia francesa de inscripciones y letras, y cuando en 1713 Juan Manuel Fernández Pacheco, marqués de Villena, funda la Academia Española no tarda mucho en obtener el beneplácito real, en forma de Real Cédula expedida el 3 de octubre de 1714. Esta Cédula da valor jurídico a la institución, la autoriza para aprobar sus Estatutos y otorga determinados privilegios a los académicos. También establece su lema: Limpia, fija y da esplendor. El 25 de enero de 1715 quedaron aprobados sus Estatutos. La primera tarea que se marcó la Real Academia fue la elabora­ción de un Diccionario de Autoridades, en seis tomos, que apareció entre 1726 y 1739. En 1742 publicó el primer Tratado de Ortografía y la Gramá­tica en 1774. Dos importantísimas obras vieron la luz en 1780. Su magnífica edición del Quijote, impresa por Joaquín Ibarra, constituye la obra cumbre de la tipografía en España. También apareció ese año el Diccionario de la Lengua Española, que alcanzó la vigésima segunda edición en 2001.

Desde 1793 ocupó la Real Academia casa propia en el número 26 de la calle de Val­verde, hasta que 101 años más tarde se mudó a su actual ubicación, en el número 1 de la calle de la Academia, en un edificio de traza neoclásica debido a Miguel Aguado de la Sierra.