27.2.26

Maldonadas (Calle de las)

La calle de las Maldonadas, en el plano de Espinosa de los Monteros (1769); 
el "Tapón del Rastro" está marcado con los números 71-IX

Entre la plaza de Cascorro y la calle de Toledo. Distrito 1 (Centro). Barrio de los Embajadores. 

Nos encontramos en pleno centro de la villa, al lado de Rastro, en uno de sus accesos naturales. Por tanto, es una de las calles de nombre ancestral; curiosamente, Peñasco y Cambronero indican que en el plano de Texeira no lo tiene y no es así, pues aparece rotulada como de la Pasión. Lo propio pasa en el plano de Chalmandrier, de 1761. Indican también que en el de Espinosa ya posee la denominación actual, pero que además incluye, haciendo una forzada escuadra, la que se conoció como calle del Cuervo, hoy desaparecida, que era una de las que bordeaba el llamado “Tapón del Rastro”, derribado para abrir la plaza de Cascorro.

Nuestra calle, en el plano de Texeira (1656), entonces con el nombre de "la Pasión"

¿De donde viene el nombre? De dos hermanas apellidadas Maldonado, muy pías, quienes, según la tradición, fundaron el beaterio de San José, en la calle de Atocha, junto a la venerable Antonia de Cristo.

20.2.26

Malcampo (Calle de)


Entre las calles de Vinaroz y de Marcenado. Distrito 5 (Chamartín). Barrio de la Ciudad Jardín. 

Hasta la Prosperidad nos desplazamos para llegar a esta calle, que el 1 de enero de 1887 recibió el nombre de los Olivares, el cual cambió poco después, el 2 de marzo del mismo año, y desde entonces está dedicada a un marino y político andaluz. José Malcampo y Monge nació en la localidad gaditana de San Fernando el 13 de enero de 1828. Se enroló en un buque de la Armada para hacer carrera en ella y en 1868 era capitán de una fragata cuando estalló la Revolución que destronó a Isabel II. Al haberla apoyado, ascendió con rapidez y en 1869 era ya contraalmirante. Una vez Amadeo de Saboya en el trono, fue primero senador y, durante unas semanas del año 1871, presidente del Gobierno, a pesar de carecer por completo de experiencia política. También fue ministro de Marina. Después abandonó la política y ocupó el cargo de capitán general de Filipinas entre 1874 y 1876. Murió en Sanlúcar de Barrameda el 23 de mayo de 1880.

13.2.26

Málaga (Calle de)

La torre de la catedral de Málaga, desde la calle Salinas
(Foto del autor de estas palabrillas, del año 2016)

Entre las calles de Fernández de la Hoz y de Zurbano. Distrito 7 (Chamberí). Barrio de Ríos Rosas.

Aunque nuestra calle existe oficialmente desde 1887 (como Calle Nueva (Particular) desde el 1 de enero de ese año y con el nombre actual desde el 2 de marzo) nuestros cronistas de cabecera apenas reparan en ella. Peñasco y Cambronero ni siquiera la incluyen en su relación y Répide se limita a decir que, en su época, solo tenía una casa construida cuya entrada principal, además, estaba por la calle de José Abascal. Cierto es que en el plano parcelario de 1929 aún siguen viéndose solo dos casas, así que hasta bastante más tarde no se urbanizó. 

¿Qué decir de Málaga, sino que es una de las ciudades más bellas que existen? También una de las más pobladas de Andalucía y de España, con casi seiscientos mil habitantes en 2025. Así que, mejor que dar aquí una relación de todo lo que merece la pena en ella, os invito a visitarla para descubrirlo por vuestra cuenta.

6.2.26

Máiquez (Calle de)

Isidoro Máiquez, por Goya
(Museo del Prado, Madrid)

Entre las calles de Jorge Juan y del Doce de Octubre. Distritos 3 (Retiro) y 4 (Salamanca). Barrios de Ibiza y de Goya. 

Calle del Ensanche en su zona suroriental, a la que dan importantes edificios (los hospitales Oncológico y Materno Infantil del Gregorio Marañón, la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre…) cuyas entradas están en otras vías, así que solo se hará esta breve referencia aquí. Como sucedió con tantas calles del Ensanche, recibió su nombre el 21 de julio de 1880 y fue el de un gran actor de finales del siglo XVIII y comienzos del XIX. Isidoro Máiquez nació en Cartagena el 17 de marzo de 1768 en el seno de una familia de cómicos. A pesar de la oposición de su padre, continuó con la tradición y se presentó en el Teatro del Príncipe de nuestra villa en 1791. Estuvo pensionado por el Gobierno para marchar a París y estudiar allí con el célebre actor François Joseph Talma, a quien admiraba especialmente. Vuelto a España, aparte de sus méritos como intérprete, se le debe un reglamento con el que pretendía fijar una serie de normas y cambios en la escena madrileña. Tras la guerra de la Independencia tuvo serios conflictos con la tiranía de Fernando VII, lo que le valió el destierro, primero a Ciudad Real y luego a Granada, donde murió el 18 de marzo de 1820. Estuvo casado con la también actriz Antonia Prado.