12.2.07

Almagro (Calle de)

Diego de Almagro (c. 1475-1538)Entre la plaza de Alonso Martínez y la glorieta de Rubén Darío. Distrito 7 (Chamberí). Barrio de Almagro.

Nos encontramos con una de las calles más señoriales de Madrid, en la que se pueden encontrar algunos de los palacetes más bellos y viviendas más suntuosas de todo el Ensanche, a pesar de que en el proyecto de Castro estaba prevista su supre­sión. Uno de los primeros palacetes que se levantó fue propie­dad de la familia de Francisco Silvela y ocupaba el número 28. Ac­tualmente en su solar hay varios edificios de viviendas. En el número 9 de la calle aún existe el Asilo de las Hermanitas de los pobres, en un edificio construido por Antonio Ruiz de Salces el año 1875, al que se trasladaron las monjas desde la calle de Santa Engracia, donde estaban desde que en 1851 se establecieron en Madrid. En 1927 se procedió a una amplia­ción del Asilo, obra dirigida por Manuel Martínez Oyuelos.

De entre los diversos arrabales que a lo largo de los siglos fueron surgiendo fuera de la cerca en que Felipe IV encerró a Madrid, el que, cuan­do ésta se derribó en 1868, tenía mejor aspecto era el de Chamberí, donde se inserta nuestra calle. Incluso, mucho antes de que se presentase el proyec­to de Ensanche, ya se habían explanado una serie de paseos arbolados al norte de la cerca. Uno de ellos se convirtió posteriormente en la calle de Almagro, aunque su primitivo nombre era el de paseo del Huevo. Peñasco y Cambro­nero ignoran el origen de tan pintoresco nombre, y Répide no dice nada al respecto. Isabel Gea indica que hay quien dice que por aquí hubo en el siglo XVIII una granja que abastecía a la villa de huevos, aunque no da mucho crédito a la explicación.

En el paseo del Huevo se construyó en 1846 un hipódromo, el se­gundo que hubo en la villa tras el que estaba en la Casa de Campo. No tuvo mucho éxito, y en 1848 cerró; en su solar una asociación vasca levantó un local para celebrar fiestas típicas de aquella región.

Después de la revolución de 1868 la calle mudó su nombre y fue dedicada al general Winthuyssen; esa es la denominación que recibe en el plano de Ibáñez de Ibero. Francisco Javier Winthuyssen fue un heroico marino español del siglo XVIII, fundador de la Academia de Guardias Mari­nas de El Ferrol, que luchó en numerosas batallas navales frente a los ingle­ses.

Desde 1872 la calle recuerda a Diego de Almagro. Pero, ¿a cuál de los dos? Si bien Peñasco y Cambronero y Répide se refieren al padre, Isabel Gea indica que está dedicada al hijo, Diego de Almagro el Mozo. Hablemos un poco de los dos. El padre nació en Almagro (Ciudad Real) hacia 1475. En 1514 pasó a América, concretamente a Panamá. Participó en varias expediciones hasta 1524, en que junto con Francisco Pizarro y Hernando de Luque se propuso la conquista de las tierras situadas más al Sur. En 1533 se unió a Pizarro en Perú; junto con él, ejecutó al inca Atahualpa. En 1535 inició la conquista de Chile. Una serie de disputas territoriales con la ciudad de Cuzco como prota­gonista, provocaron una cruenta guerra civil entre Almagro y los hermanos Pizarro. Apresado Almagro, fue ejecutado en Cuzco en julio de 1538. Diego de Almagro el Mozo, su hijo natural, nacido en Panamá en 1518, fue el encargado de vengar a su padre, pues en 1541 hizo a su vez ejecutar a Piza­rro. Sin embargo, fue vencido por las tropas imperiales de Carlos V manda­das por Vaca de Castro y en 1542 también acabó en el cadalso.