29.4.10

Beatriz Galindo (Calle de)

Entre las calles de Segovia y de San Buenaventura. Distrito 2 (Arganzuela). Barrio Imperial.

Es ésta una calle bastante sinuosa y empinada, que bordea la colina de las Vistillas y conduce hasta su cumbre. Mucho tardó el Ayuntamiento en dedicar una calle a Beatriz Galindo, que aunque no fue hija de la villa, sí que dejó en ella una estela muy importante y perdurable. Esta inteligente dama nació en Salamanca en 1475. En su ciudad natal, foco de cultura y de humanismo en esta época del Renacimiento, ya destacó por su gran conocimiento del latín, origen del sobrenombre por el que es conocida, la Latina. Fue maestra de Isabel la Católica, además de su camarera y amiga. Casó con un ilustre madrileño, Francisco Ramírez de Madrid, llamado el Artillero, adalid de Enrique IV y de los Reyes Católicos. En nuestra villa fue donde centraron Beatriz y Francisco su piadosa actividad fundadora de conventos y hospitales. En 1504 fue el convento de la Concepción Francisca, y junto a él el famoso Hospital de la Latina, en 1507. Y el convento de la Concepción Jerónima, en la calle del mismo nombre, en 1506. Beatriz murió en Salamanca en 1534 y fue enterrada en el último convento mencionado junto a su marido. Se creyó que sus sepulcros se habían perdido cuando el convento se derribó en 1890, pero afortunadamente se recuperaron y primero se colocaron en la casa de Cisneros y después en su actual emplazamiento, en el Museo Municipal, concretamente en la antigua capilla del Hospicio. El cuerpo incorrupto de la Latina fue llevado al nuevo convento de la Concepción Jerónima, a la calle de Velázquez, y cuando en 1965 este edificio también desapareció, fue llevado a su -por ahora- definitiva morada y tercer emplazamiento del convento, en El Goloso.