2.1.15

Cartagena (Calle de)


Foto: Alejandra Diego Eguren
(Wikipedia)

Entre las calles de Francisco Silvela y del Príncipe de Vergara. Distritos 4 (Salamanca) y 5 (Chamartín). Barrios de la Guindalera, la Prosperidad y Ciudad Jardín.

Nuestra larga y sinuosa calle ya no está “formada de hotelitos”, como en tiempos de Répide, ni siquiera el que fue propiedad de José López Silva, autor del texto de La revoltosa, que se hallaba en la esquina con la calle de Luis Cabrera. Tampoco existe ya la iglesia del Pilar, un edificio de ladrillo que se construyó a finales del siglo XIX, cuando apenas empezaba a formarse la calle (Peñasco y Cambronero no la citan en su obra, que data de 1889) y que apenas sobrevivió medio siglo, ya que fue incendiada durante la guerra civil y quedó en un estado ruinoso del que no llegó a salir.

Durante muchos años terminó esta calle en la de López de Hoyos. No hace demasiado tiempo, se decidió que engullese la parte de la calle de Gómez Ortega que había al lado derecho de Príncipe de Vergara tras la prolongación de esta calle, en los años 60 del siglo XX, desde Francisco Silvela, donde concluía, hasta enlazar con la futura avenida de Pío XII, en las cercanías de la también futura estación de Chamartín. Con el tiempo, careció de sentido que dos fragmentos de calle que ya no parecían tener nada que ver siguiesen llamándose igual y así creció la calle de Cartagena.

Lleva la calle el nombre de una ciudad portuaria, la Cartago Nova romana, fundada como Qart Hadasht por el caudillo cartaginés Asdrúbal en el año 227 a. de C. Magnífico puerto natural, base naval de primer orden, con unas procesiones de Semana Santa que nada tienen que envidiar a las célebres de Sevilla, cuenta con 217.641 habitantes según el dato que da el INE para el 1 de enero de 2013. Quien esto escribe tiene importantes lazos familiares con esta ciudad por lo cual, a pesar de haberla visitado solo en una ocasión, siente mucho cariño por ella.