14.7.10

Belvis (Calle de)

Entre las calles de Jerónimo de Quintana y de Fuencarral. Distrito 7 (Chamberí). Barrio de Trafalgar.

¿Se imagina usted que a Cervantes le dedicasen una calle de Saavedra, o a Lope de Vega una calle de Carpio? Pues a Guillén de Castro se le recuerda en el centro de Madrid con una calle de Belvis (bien es verdad que en el distrito de Ciudad Lineal, en el Barrio de Bilbao, hay una calle con su nombre). Sí, esta minúscula y quebrada calle que se abre entre el ángulo agudo que forman los finales de las calles de Fuencarral y de San Bernardo, se nombra con el segundo apellido de Guillén de Castro y Belvis (o Bellvis), dramaturgo español que nació en Valencia el año 1569. Su carrera literaria empezó en su ciudad natal, en la que formó parte de una Academia llamada de los Nocturnos. Vino a la Corte, donde entró al servicio del marqués de Peñafiel. Fue amigo de Lope de Vega, del que recibió una influencia que marca su obra teatral. Entre sus obras destacan Las mocedades del Cid (1618), título bajo el que escribió dos comedias, El conde Alarcos; piezas derivadas del Quijote cervantino como Don Quijote de la Mancha, La fuerza de la sangre o El curioso impertinente; tragedias como El amor constante, y las típicas comedias de capa y espada como Los mal casados de Valencia o El Narciso en su opinión (en esta última se inspira El lindo don Diego de Moreto). Guillén de Castro y Belvis murió en Madrid en 1631.